SIDNEY. 14 de marzo de 2025, Viernes. Sol y nubes. Temperatura unos 21-27 grados. Escala 9:00 a 20:00 del día 15 de marzo.
Al poco tiempo de entrar en la bahía de Sidney hemos visto la ciudad, con sus icónicos torre de comunicaciones, la ópera y puente metálico.
También pudimos ver los dos gemelos del “portaaviones” español Juan Carlos I y dos fragatas gemelas de la clase F100, también de diseño español.
Hemos desayunado en el comedor y después un tender nos dejó al lado de la Ópera, ya que el único atraque que podíamos utilizar estaba ocupado por el Carnival Spledour que, al parecer, cargaba y descargaba pasajeros, mientras que nosotros vamos de tránsito, así que tuvimos que utilizar tenders para trasladarnos a tierra. Se utilizaron tanto los del barco como otros catamaranes de mayor capacidad que puso (suponemos) el Puerto.
Entramos en el vestíbulo de la ópera y recogimos las entradas que habíamos encargado por internet meses antes. Después visitamos el barrio de Rock, uno de los más antiguos de la ciudad, y recorrimos el centro hasta llegar a la catedral y Hyde Park. De ahí comenzamos a volver hacia el barco por otras calles. Nos sorprendió la animación de la ciudad, el comercio de las firmas internacionales más importantes, la altura de algunos edificios y una preciosa galería comercial.
Llegamos al barco hacia las 14:00 h., por lo que tuvimos que comer en el buffé. Por la tarde fuimos a la ópera. La sala de ópera nos pareció pequeña (1500 localidades) y con un escenario minúsculo. La acústica no parecía demasiado buena a pesar de que habían intentado mejorarla hace unos pocos años. Vimos Candide, de Leonard Berstein. La obra, de la que solo conocíamos la obertura, fue mejor de lo esperado, pero la representación en sí estuvo por debajo de las expectativas, con decorados sencillos. Un handicap de alguna importancia fue que no entendíamos los diálogos y no se dignaron subtitularlos en francés, español u otro idioma, ya que el sistema existía.
A la vuelta (que hicimos en un catamarán y no en ténder) cenamos algo en el bufé y después al camarote.