MARSELLA. 6 de mayo de 2025, martes. Soleado. Marejadilla. Temperatura en torno a 20 grados, con viento fresco.
Tras desayunar salimos en taxi con unos amigos. Nos dejó en el Puerto Viejo, donde ellos tomaron el bus turístico y nosotros nos dimos un largo paseo por la zona. No pudimos entrar el museo Mucem por ser descanso semanal.
Hacia las 12:30 tomamos un taxi (24 euros) hasta el crucero.
Despedida. Nos enteramos que a las 18:00 los españoles nos juntaremos en el bufé de popa para despedirnos. Fuimos unos ochenta aproximadamente y brindamos con las botellas de champán o de prosecco que aportó quien pudo. Al enterarse los responsables del crucero nos obsequiaron con una especie de tarta formada por pasteles de limón (ricos) con la leyenda !Hasta pronto!
En el teatro nos enteramos que Luigi está haciendo oficialmente de director de crucero. Lo hace muy bien.
El espectáculo estuvo formado por varios números que ya habíamos visto, pero estaban dedicados más bien a los nuevos cruceristas, en general más jóvenes y con más niños.
La última cena la conseguimos hacer los comensales habituales, pero a las 21:00 y no al horario habitual media hora antes. Brindamos y nos despedimos, a sabiendas que seguramente nos volveríamos a ver durante las operaciones de desembarco.
Las maletas estaban prácticamente hechas debido al cambio de cabina, así que terminamos de hacerlas y pusimos las etiquetas del grupo correspondiente. Un amigo nos había advertido durante la comida que en la terminal tendríamos un stand de una empresa que nos llevaría las maletas hasta San Sebastián.