DUNEDIN (Nueva Zelanda). 9 de marzo de 2025, domingo
Soleado. Temperatura unos 20 grados. Mar rizada. Escala 9:00 a 16:00.
A diferencia de Chrischurch, la ciudad conserva la mayor parte de sus edificios que, en general, datan de finales del siglo XIX y principios del XX.
Decidimos coger el bus lanzadera que por 12 euros nos ofreció la naviera. Fue cómodo, ya que el bus nos dejaba en la ciudad en el mismo centro (el llamado octágono).
Al bajar visitamos primeramente la catedral anglicana, que estaba allí mismo. Había algunos marinos militares lo que presagiaba que podría celebrarse alguna ceremonia vinculada a antiguos combatientes, de los que también se veían algunos. Su ábside parecía de nueva construcción y también tenía un nuevo órgano de tubos.
Nos dimos un paseo por la calle principal, donde había incluso algunos edificios interesantes de arquitectura industrial.
¿Dos cabinas telefónicas?... y además parece que están en funcionamiento
A la vuelta al octágono fuimos hacia la bonita estación (muy inglesa), en la que entramos.
No muy lejos de ahí nos encontramos con amigos que entraban en un local donde servían ostras. Nosotros continuamos en camino y paseamos hasta la otra catedral (que estaba cerrada). De ahí nuevamente al octágono y volvimos hacia el barco.
En el teatro actuaron cuatro intérpretes de claqué (tap) que eran buenos, aunque quizá podrían haber hecho el espectáculo más entretenido. No obstante, estuvieron bien.